Te gustaría poder...
La terapia de pareja puede ayudaros a trabajar todo esto.
Cuando una relación entra en un bucle de conflicto, distancia o desgaste, no siempre hace falta decidir de inmediato si seguir o no.
A veces lo que falta es un espacio para entender qué está pasando entre vosotros, cómo os estáis relacionando y qué opciones reales existen, sin presiones ni decisiones precipitadas.
La terapia de pareja ofrece un acompañamiento profesional y estructurado para ordenar el vínculo, mejorar la comunicación y tomar decisiones con más conciencia, sea cual sea el rumbo que finalmente tome la relación.
Reservar primera sesiónMuchas parejas llegan a terapia cuando:
No todas las parejas acuden para "arreglar algo roto". Muchas vienen porque no quieren seguir funcionando desde el malestar, la confusión o la inercia.
Si os reconocéis en alguno de estos puntos, la terapia de pareja puede ser un espacio útil para entender qué está ocurriendo y cómo posicionaros.
La terapia de pareja no consiste en decidir quién tiene razón, sino en comprender cómo se construye y se mantiene el vínculo.
En el proceso trabajamos, entre otras cosas:
La terapia de pareja no busca culpables: busca comprensión y responsabilidad compartida.
El proceso se realiza a través de terapia de pareja, adaptada al momento y a las necesidades de la relación.
El proceso comienza con una evaluación inicial para entender:
A partir de ahí se define un plan de trabajo realista y revisable.
La terapia de pareja no obliga a continuar ni a separarse. Acompaña a entender, posicionarse y decidir con más conciencia.
Para que podáis valorar si este acompañamiento es viable para vosotros, aquí tenéis la información económica de forma clara y sin sorpresas.
No necesariamente. Es habitual que uno tenga más dudas al inicio. Lo importante es que haya una disposición mínima para explorar qué está pasando. Muchas veces la persona más escéptica encuentra útil el espacio porque no se siente juzgada ni presionada. La primera sesión también sirve para valorar si el formato os encaja a ambos.
La terapia de pareja no obliga a continuar juntos. También acompaña cuando las posiciones son distintas: ayuda a entender por qué cada uno está donde está, a comunicarlo con más claridad y a tomar decisiones desde un lugar más consciente. A veces el proceso ayuda a recuperar el vínculo; otras, a cerrarla de forma más cuidada y respetuosa.
Depende de cada pareja y del momento en que estéis. Algunas necesitan entre 6 y 10 sesiones para desbloquear dinámicas; otras requieren más tiempo. El objetivo es que el proceso avance, no que se cronifique. Revisamos periódicamente si lo que estamos haciendo tiene sentido para vosotros.
Sí, cuando el encuadre es claro y el trabajo está estructurado. Muchas parejas valoran la comodidad de conectar desde casa. Lo importante es que ambos estéis en un espacio tranquilo, sin interrupciones, y con buena conexión. La calidad del proceso depende del compromiso, no del formato.
Es una sesión de evaluación conjunta donde exploramos cómo funciona la relación, qué dificultades hay y qué espera cada uno del proceso. No hay compromiso de continuidad: sirve para conocernos, valorar el encaje y decidir con más información si queréis seguir.
Puedes empezar en terapia individual para entender mejor la dinámica y tu posición. A veces, cuando una persona empieza a moverse, la relación también se mueve. Si más adelante tu pareja decide sumarse, podemos incorporarla al proceso.
Es normal al inicio. La terapia no consiste en exponer intimidades sin sentido, sino en crear un espacio seguro donde poder hablar de lo que cuesta. Vamos a vuestro ritmo y cuidando que ambos os sintáis respetados.
Si sentís que la relación necesita un espacio profesional para entender qué está pasando, comunicaros de otra manera y tomar decisiones con más claridad, aquí tenéis el siguiente paso.
Reservar primera sesiónLa terapia de pareja no es un juicio ni una promesa de continuidad, sino un espacio para mirar el vínculo con más honestidad y claridad.