Te gustaría poder...
Puedo acompañarte en este proceso.
Cuando una relación termina —o se vuelve insostenible— no siempre se rompe solo el vínculo. A veces se rompe la seguridad, la identidad, los planes o la capacidad de soltar.
Si te cuesta cerrar, desconectar o dejar de engancharte a una relación que ya no está (o que nunca termina de irse), este espacio es para ti.
Tras una ruptura, muchas personas se sienten atrapadas entre dos fuerzas opuestas: una parte que sabe que esa relación ya no funciona y otra que sigue esperando, justificando o enganchada emocionalmente.
Es habitual que aparezcan:
Nada de esto te hace débil. Tiene que ver con cómo nos vinculamos cuando hay pérdida y con los procesos emocionales que se activan en una ruptura.
Si te reconoces en alguna de estas frases, este acompañamiento puede ayudarte a entender qué te pasa y empezar a salir de ese bucle.
El acompañamiento no se centra solo en "superar a tu ex", sino en entender qué está pasando para que puedas cerrar el proceso sin quedarte atrapada en él.
En terapia trabajamos, entre otras cosas:
Este trabajo se realiza a través de terapia individual, adaptada a tu momento vital y a tu historia.
Cada proceso comienza con una evaluación inicial que permite entender qué está pasando, qué mantiene el enganche emocional y en qué punto del proceso te encuentras.
A partir de ahí se define un plan de trabajo ajustado a tu situación, con objetivos claros y revisables.
Para que puedas valorar con calma si este acompañamiento es viable para ti, aquí tienes la información económica de forma clara y sin sorpresas.
No. Puedes iniciar el proceso aunque sigas en duda, en contacto o con dificultades para tomar una decisión. Muchas personas llegan precisamente en ese punto de ambivalencia, y es algo que se trabaja sin forzar cierres ni decisiones prematuras.
Es una situación muy habitual tras una ruptura o intento de cierre. El contacto intermitente suele formar parte del problema y se aborda dentro del proceso, sin juicios, entendiendo qué función cumple y cómo te afecta emocionalmente.
Depende de cada caso y del momento vital en el que te encuentres. El objetivo no es alargar el proceso, sino avanzar con sentido, revisando los objetivos y ajustando el ritmo a tus necesidades.
Las recaídas forman parte de muchos procesos de ruptura y no significan que estés retrocediendo. Se trabajan para entender qué las mantiene, qué necesitas en ese momento y cómo sostener la claridad.
Sí. Cuando el encuadre es claro y el trabajo está estructurado, la terapia online es eficaz y permite un acompañamiento profundo, cercano y continuo, independientemente del lugar en el que te encuentres.
Es una sesión de evaluación en la que exploramos tu situación actual, qué te ha traído hasta aquí y qué necesitas en este momento. También sirve para valorar juntas si este acompañamiento encaja contigo, sin compromiso de continuidad.
Si sientes que esta ruptura sigue ocupando demasiado espacio en tu vida, aquí tienes el siguiente paso.
Reservar primera sesiónCerrar una relación no siempre es dejar de sentir.
A veces es aprender a sostener lo que duele sin quedarte atrapada en ello.